Tras días de tensión y aulas vacías por conflictos de convivencia que se arrastraban desde Infantil, los alumnos del CEIP Gregorio Marañón de Toledo regresaron hoy lunes a clase tras una reunión entre familias, dirección del centro e Inspección Educativa, convocada por la Delegación Provincial de Educación.
Los conflictos comenzaron en la etapa de Infantil y se agravaron tras la baja laboral de la tutora actual, dejando la clase sin la supervisión habitual. Las familias denunciaban que las medidas adoptadas hasta entonces no eran suficientes para garantizar la seguridad y el bienestar de los alumnos.
En la reunión de hoy, se acordó reforzar el seguimiento de la convivencia dentro y fuera del aula, revisar los apoyos pedagógicos asignados al grupo y trabajar de forma conjunta para mejorar la seguridad y el bienestar del alumnado. Además, la administración educativa colabora con servicios sociales y sanitarios para atender las necesidades de los alumnos y mejorar la convivencia en el centro.
La Delegación Provincial de Educación ha destacado la importancia de mantener la prudencia y la reserva, dado que se trata de menores, y aseguró que seguirá evaluando la situación y coordinando las actuaciones necesarias para garantizar un entorno seguro y adecuado para todos los estudiantes.