Las conocidas como monjas de Belorado han comenzado una nueva vida en Castilla-La Mancha. Tras ser desalojadas judicialmente de su convento en Burgos, varias de estas exreligiosas se han trasladado a La Puebla de Montalbán, un pequeño pueblo de la provincia de Toledo.
El conflicto que las puso en el foco mediático comenzó en 2024 en el Monasterio de Santa Clara de Belorado, cuando la comunidad anunció su ruptura con la Iglesia católica y el Vaticano, cuestionando la autoridad del Papa y adoptando posturas consideradas cismáticas. Esta decisión generó meses de enfrentamientos con el Arzobispado de Burgos y con las autoridades eclesiásticas.
El desahucio del monasterio de Belorado
El 12 de marzo de 2026, nuevas monjas Clarisas tomaron posesión del convento tras la entrega de llaves, realizada en cumplimiento del auto del Tribunal de Instancia de Briviesca (Burgos) que ordenaba el desahucio de las exreligiosas, considerando que el monasterio pertenece a la Iglesia católica.
Desde el Arzobispado de Burgos denunciaron que el estado en el que encontraron el monasterio era “deplorable”: sucio, con presencia de ratas y con falta de mobiliario.
En Toledo tras la ruptura con la Iglesia
Tras abandonar Burgos, algunas de las exmonjas se han instalado en un municipio de Toledo, donde buscan iniciar una vida más tranquila.
La llegada de las monjas de Belorado en Toledo añade un nuevo capítulo a esta historia que comenzó en Burgos en 2024 y que ahora continúa en Castilla-La Mancha, con la intención de empezar de nuevo tras meses de polémica y enfrentamientos con la Iglesia.

