La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha ha actualizado las recomendaciones dirigidas a las explotaciones ganaderas para reforzar la prevención y el control de la lengua azul, una enfermedad vírica que afecta principalmente a rumiantes como ovejas y vacas.
Según ha informado el Gobierno regional, existe un riesgo real de infección en toda la península, debido a la circulación de varios serotipos del virus, especialmente el 3 y el 8, aunque también se han detectado casos del serotipo 1.
En el caso de Castilla-La Mancha, el cambio climático está favoreciendo que esta enfermedad mantenga un carácter endémico, lo que obliga a extremar las medidas de prevención de forma continuada en las explotaciones ganaderas.
La vacunación, clave
Desde la Dirección General de Ordenación Agropecuaria insisten en que la vacunación es la herramienta más eficaz, ya que no existe tratamiento curativo para la enfermedad. Por ello, recomiendan vacunar a los animales frente a todos los serotipos circulantes cada año para lograr una inmunidad de rebaño.
Además, recuerdan que las vacunas son seguras y que, aunque pueden provocar una leve fiebre, no causan la enfermedad.
Cuándo vacunar y qué tener en cuenta
Las autoridades aconsejan vacunar a los animales sanos y en buen estado, preferiblemente antes del inicio de la actividad del vector, entre los meses de abril y mayo. En el caso del serotipo 3, se recomienda también una dosis de refuerzo a los 5 o 6 meses.
También es importante que los animales estén desparasitados previamente y que se tenga en cuenta su estado reproductivo.
Control de insectos: otra medida clave
La transmisión de la lengua azul se produce a través de insectos del género culicoides, cuya actividad aumenta a finales del verano y en otoño.
Para reducir su presencia, la Consejería recomienda:
- Aplicar repelentes y desinsectantes
- Instalar mosquiteras en las explotaciones
- Evitar agua estancada y acumulación de estiércol
“Sin la presencia del vector, la enfermedad no puede transmitirse”, subrayan.
Obligación de comunicar sospechas
Al tratarse de una enfermedad de declaración obligatoria, cualquier sospecha debe notificarse de inmediato a los Servicios Veterinarios Oficiales. Para ello, los ganaderos disponen de un formulario específico en la sede electrónica.
Estas recomendaciones han sido elaboradas en coordinación con organizaciones agrarias, asociaciones ganaderas y colegios veterinarios, y ya han sido distribuidas a técnicos y profesionales del sector.

