La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado nuevos servicios de alta velocidad de Iryo hacia Ciudad Real y Puertollano.
El regulador ha tomado esta decisión tras concluir que estos servicios no comprometen el equilibrio económico de Renfe, que presta servicios públicos en esos tramos de vía y podría verse afectada por la introducción de nuevas rutas.
Iryo había solicitado prestar seis servicios de alta velocidad por sentido y día en el trayecto Madrid-Ciudad Real-Puertollano, donde Renfe presta servicios públicos de media distancia convencional y de media distancia en alta velocidad (Avant).
La CNMC ha resuelto que los servicios de media distancia convencional de Renfe y los nuevos de Iryo «no son sustituibles», debido a las nueve paradas intermedias y el mayor tiempo de viaje de los de Renfe.
De los servicios Avant de Renfe, solo los viajeros no recurrentes -los que adquieren billetes de ida, o de ida y vuelta- serían captables por los nuevos servicios de Iryo. Sin embargo, los pasajeros frecuentes suelen viajar más y disponen de mejores precios con los bonos multiviaje de Renfe.
Con todo ello, el nuevo servicio de Iryo tendría un impacto del 0,0314% en los ingresos del contrato de servicio público, lo que, sumado al impacto de otros servicios analizados por la CNMC, arroja una incidencia acumulada del 0,28%, una cifra inferior al 1% que establece la metodología para concluir que los nuevos servicios puedan tener un impacto significativo en el contrato.