Hablar de Valdepeñas es hablar de vino. La ciudad ha construido buena parte de su identidad alrededor de una tradición vitivinícola que se mantiene viva generación tras generación y que hoy puede descubrirse a través de la Ruta del Vino de Valdepeñas, integrada en Rutas del Vino de España, la principal marca de enoturismo del país.
Este recorrido invita a conocer bodegas históricas, antiguas cuevas de crianza, espacios culturales y algunos de los lugares más representativos de una ciudad donde el vino forma parte de su historia, su patrimonio y su forma de entender la vida.
Bodegas Corcovo, tradición entre barricas
Una de las primeras paradas de la ruta es Bodegas Corcovo, donde los visitantes pueden conocer de cerca el proceso de elaboración del vino y recorrer sus instalaciones, combinando tradición y técnicas actuales.
Las cuevas de crianza permiten comprender cómo el paso del tiempo y las condiciones naturales de temperatura y humedad han sido fundamentales para conservar y envejecer los vinos, una práctica que ha acompañado a Valdepeñas durante siglos.
Del legado íbero al arte contemporáneo
El recorrido continúa en el Museo Municipal de Valdepeñas, ubicado en una casa solariega del siglo XVI y convertido en uno de los espacios culturales más importantes de la ciudad.
El museo reúne una destacada colección arqueológica procedente del yacimiento íbero del Cerro de las Cabezas, considerado uno de los enclaves íberos más relevantes de Castilla-La Mancha. A través de sus piezas es posible conocer cómo vivieron los antiguos habitantes de este territorio y descubrir parte del legado histórico de la comarca.
Además, el edificio alberga una importante colección de arte contemporáneo formada gracias a la Exposición Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas, una de las citas artísticas con mayor trayectoria del panorama nacional.
La Antigua Bodega Los Llanos
Otra de las visitas imprescindibles es La Antigua Bodega Los Llanos, cuyos orígenes se remontan a 1875. Rehabilitada e incorporada al patrimonio de la ciudad, conserva la construcción tradicional de la antigua bodega y permite visitar su cueva original, formada por un entramado de galerías excavadas en roca caliza.
Este espacio ofrece una visión de cómo se almacenaba y conservaba el vino aprovechando las condiciones naturales del subsuelo, una técnica que marcó durante décadas la producción vinícola de Valdepeñas.
El Museo del Vino, memoria de una ciudad
La ruta culmina en el Museo del Vino de Valdepeñas, levantado sobre la antigua bodega de Leocadio Morales, una de las que protagonizó el auge comercial y exportador de los vinos de Valdepeñas a comienzos del siglo XX.
El museo explica de forma didáctica la evolución del cultivo de la vid, la elaboración del vino y la historia de la Denominación de Origen Valdepeñas, conservando además elementos originales de la antigua bodega, como el jaraíz, la nave de tinajas, la cueva o el tradicional patio manchego.
Entre las piezas que alberga destaca el primer prototipo de la mula mecánica «Villsan», creado en 1947 por los mecánicos valdepeñeros Manuel Villalba y Luis Sánchez para hacer frente a la escasez de animales destinados a las labores agrícolas tras la Guerra Civil. El prototipo fue donado al museo por sus descendientes en 2023 y hoy puede contemplarse durante la visita.
Mucho más que una ruta enoturística
La Ruta del Vino de Valdepeñas es mucho más que un recorrido entre bodegas. Es una forma de descubrir cómo el vino ha moldeado la historia, la economía y el patrimonio de una ciudad que ha sabido conservar su identidad sin renunciar a evolucionar.
Entre cuevas centenarias, museos, patrimonio histórico y una arraigada cultura vitivinícola, Valdepeñas continúa siendo uno de los grandes destinos del enoturismo en Castilla-La Mancha y una parada imprescindible para quienes desean conocer de cerca la esencia de la tierra del vino.