Un proyecto del IES Maestre de Calatrava y el Centro Base de Atención Temprana permite adaptar estos vehículos a las necesidades de menores de entre 0 y 6 años
Ciudad Real ha puesto en marcha un proyecto pionero que utiliza coches eléctricos de juguete adaptados para ayudar a niños con importantes dificultades motoras a desplazarse de forma autónoma. La iniciativa, impulsada por el IES Maestre de Calatrava y el Centro Base de Atención Temprana de Ciudad Real, busca que los menores puedan explorar su entorno, jugar y relacionarse con mayor independencia desde edades tempranas.
El proyecto, denominado ‘Movilidad motorizada en la primera infancia’, se encuentra todavía en fase experimental y ya cuenta con seis menores que han comenzado el proceso de valoración o utilización de los vehículos.
La propuesta parte de la adaptación de coches eléctricos de juguete a las necesidades concretas de cada niño. El objetivo es que estos dispositivos puedan utilizarse inicialmente en espacios interiores, donde los menores aprenden a manejarlos, para después trasladar lo aprendido a situaciones cotidianas como ir a un parque o desplazarse por una escuela infantil.
La fisioterapeuta del Centro Base de Atención Temprana de Ciudad Real, María Dolores Medina, ha explicado que la iniciativa surgió a raíz de una formación específica sobre movilidad motorizada y está especialmente dirigida a menores con un desfase motor significativo.
Aprender a moverse desde pequeños
Más allá de conseguir que los niños puedan desplazarse de un punto a otro, el proyecto pretende adelantar el aprendizaje de la movilidad autónoma en una etapa especialmente temprana.
Esta experiencia puede resultar especialmente útil para menores que, en el futuro, puedan necesitar una silla de ruedas eléctrica, ya que les permite comenzar a familiarizarse con este tipo de desplazamiento desde edades tempranas.
Según los responsables del proyecto, el uso de estos vehículos también puede contribuir al desarrollo motor, cognitivo, comunicativo y social de los menores, al darles la posibilidad de tomar decisiones sobre sus movimientos e interactuar con el entorno de una manera que hasta ahora podía resultar más complicada.
Los coches serán cedidos temporalmente a las familias mediante un sistema de préstamo, de manera que puedan utilizarse durante el proceso de intervención y posteriormente pasar a otros menores.
Mecánica e informática para adaptar los vehículos
El proyecto cuenta además con la participación del alumnado y profesorado de los ciclos de Mecánica e Informática del IES Maestre de Calatrava, que trabajarán tanto en la adaptación física de los vehículos como en las herramientas necesarias para realizar su seguimiento.
El profesor de Informática y coordinador de proyectos de innovación del centro, Ángel Muñoz, ha explicado que los coches incorporarán sensores y conexión a Internet para registrar información relacionada con su funcionamiento y utilización.
También está previsto desarrollar una aplicación a través de la cual las familias puedan incorporar vídeos del menor. De esta forma, los profesionales de Atención Temprana podrán observar su evolución y realizar un seguimiento más preciso de la intervención.
Durante la presentación del proyecto en Ciudad Real, la delegada de la Junta en la provincia, Blanca Fernández, ha destacado la colaboración entre educación, innovación tecnológica y servicios sociales para desarrollar una herramienta destinada directamente a mejorar la autonomía de los menores.
Fernández ha señalado que la iniciativa busca algo tan básico como que un niño pueda moverse por sí mismo, explorar, jugar, socializar y participar en su entorno, y ha mostrado su intención de que experiencias de este tipo puedan extenderse progresivamente al conjunto de Castilla-La Mancha.
2.390 menores atendidos en Ciudad Real
El proyecto se integra en la Red de Atención Temprana de Castilla-La Mancha. En la provincia de Ciudad Real, actualmente se atiende a 2.390 menores a través de 21 recursos, según los datos facilitados durante la presentación, y no existe lista de espera.
Fernández ha defendido que la atención debe llegar «cuando el niño la necesita y sin listas de espera», al considerar que detrás de cada cifra hay una familia que necesita una respuesta a tiempo.
Por su parte, el director general de Discapacidad, Francisco Armenta, ha indicado que Castilla-La Mancha cuenta con 73 recursos de Atención Temprana, que durante 2025 atendieron a más de 8.000 menores con el trabajo de más de 400 profesionales.
Armenta también ha avanzado que la Consejería de Bienestar Social ya trabaja en la planificación de cara a 2027, con el objetivo de consolidar y ampliar la red y aprobar un nuevo decreto que regule el acceso, la organización, el funcionamiento y la salida del proceso de Atención Temprana.