PP y Vox han alcanzado un acuerdo para coordinar sus candidaturas al Senado de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. En Castilla-La Mancha, la medida afecta a Cuenca, donde Vox presentará un único candidato y el Partido Popular concurrirá con tres aspirantes.
La fórmula busca evitar que los votos de ambas formaciones se dividan entre candidaturas que compiten por la representación en la Cámara Alta. De esta manera, los votantes de Vox podrán respaldar a su candidato y marcar también a dos aspirantes del PP, mientras que los electores populares podrán votar a sus tres candidatos.
El pacto no supone una lista conjunta formal en Cuenca, sino una coordinación de las candidaturas para concentrar apoyos. Tampoco garantiza un reparto determinado de los escaños: el resultado dependerá de los votos que obtenga cada aspirante.
¿Cómo funcionará el pacto entre PP y Vox en Cuenca?
Cuenca elige cuatro senadores, pero cada elector puede marcar un máximo de tres candidatos en la papeleta. Este sistema permite votar a aspirantes de diferentes partidos.
Con el acuerdo anunciado este lunes, 26 de octubre, el PP presentará tres candidatos y Vox limitará su candidatura a uno. Así, los votantes de Vox podrán seleccionar a su aspirante y utilizar los otros dos votos para apoyar a candidatos populares.
El objetivo es evitar que la división de apoyos entre ambas formaciones facilite la elección de candidatos de otras fuerzas políticas. Habitualmente, en las circunscripciones provinciales que eligen cuatro senadores, la candidatura más votada puede obtener tres escaños y la segunda, uno, aunque el reparto depende de los resultados.
La estrategia implica que Vox renuncia a presentar una candidatura más amplia en Cuenca, mientras que el PP mantiene sus tres aspirantes. El beneficio que pueda obtener cada partido dependerá de hasta qué punto sus votantes respalden también a los candidatos de la otra formación.
Cuenca, la única provincia de Castilla-La Mancha afectada
El acuerdo no modifica las candidaturas de PP y Vox al Senado en las otras cuatro provincias de Castilla-La Mancha: Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo, donde ambas formaciones concurrirán con normalidad.
Cuenca figura entre las 14 provincias en las que Vox presentará un único candidato. La misma fórmula se aplicará en Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Pontevedra y Jaén.
Además, Vox renunciará a presentar candidatura propia en otras seis circunscripciones: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En esos territorios, el PP incluirá en sus listas a un candidato independiente propuesto por Vox.
Por su parte, el Partido Popular no presentará candidatura propia en Gipuzkoa, Girona y Tarragona. El acuerdo contempla así distintas fórmulas de coordinación según las circunstancias electorales de cada territorio.
El objetivo: mantener la mayoría del Senado
PP y Vox justifican el entendimiento por la necesidad de concentrar el voto y reforzar su representación en el Senado frente al acuerdo alcanzado por el PSOE, el Frente Amplio y otras fuerzas de izquierda.
La dirección del PP ha defendido que la coordinación busca proteger la mayoría de la Cámara Alta e incluso alcanzar los tres quintos de representación, una mayoría relevante para determinados nombramientos institucionales, entre ellos los que corresponden al Senado en la renovación del Consejo General del Poder Judicial.
Vox, por su parte, ha defendido su decisión como un gesto de responsabilidad, pese a reconocer que ambas formaciones mantienen diferencias políticas y discursos distintos.
El acuerdo se ha anunciado a pocos días de las elecciones generales del 29 de noviembre y modifica la estrategia de ambos partidos en 23 territorios. Su efecto en la representación final se conocerá tras el recuento electoral.