El Gobierno valora estudiar la posibilidad de cerrar temporalmente la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona para ejecutar las obras de remodelación previstas. La suspensión del servicio podría prolongarse hasta dos años, aunque todavía no hay una decisión definitiva.
Así lo ha anunciado este viernes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante su comparecencia tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo).
La propuesta consiste en interrumpir la circulación de trenes durante el periodo de obras para acelerar los trabajos de renovación de la infraestructura. Según los cálculos expuestos por el ministro, actuaciones que podrían prolongarse durante cinco años si se realizan mientras continúa el servicio podrían completarse en menos de 24 meses, e incluso en 12 meses en condiciones normales.
Dos años sin tren a cambio de acelerar las obras
Puente ha explicado que esta fórmula ya se utiliza en otros países europeos, como Alemania, donde se opta por suspender temporalmente el tráfico ferroviario para concentrar los trabajos y reducir su duración.
En España, por el contrario, lo habitual es compatibilizar las obras con la circulación de trenes. Para ello, los trabajos se realizan durante la noche, en las denominadas bandas de mantenimiento, o mediante cortes puntuales del servicio.
Esta forma de trabajar permite mantener las conexiones ferroviarias, pero también alarga los plazos de ejecución de las actuaciones.
«Estaríamos hablando de que una obra que nos puede llevar cinco años en banda de mantenimiento, podríamos dejarla reducida a menos de 24 meses o 12 meses en condiciones normales, pero durante ese tiempo privaríamos a los usuarios del servicio», ha explicado el ministro.
Puente descarta que el posible cierre responda a motivos de seguridad
El titular de Transportes ha insistido en que la posibilidad de suspender el servicio no responde a problemas de seguridad, sino a la intención de mejorar la puntualidad de los trenes.
Según ha argumentado, las mayores inversiones que se están destinando actualmente a la red ferroviaria han obligado a realizar más trabajos de mantenimiento y renovación, lo que ha repercutido en la regularidad del servicio.
Por el momento, el Gobierno está valorando las ventajas e inconvenientes de esta alternativa, que permitiría acelerar las obras, pero dejaría sin conexión ferroviaria de alta velocidad a los usuarios de esta línea durante un periodo prolongado.
La decisión supondría un cambio importante en la forma de ejecutar las grandes obras ferroviarias en España, al priorizar la concentración de los trabajos frente al mantenimiento de la circulación durante las actuaciones.