El ministro ha anunciado su decisión por sorpresa al término de una comparecencia de más de cuatro horas en el Congreso, donde ha abordado el accidente ferroviario de Urda y ha defendido revisar el modelo ferroviario español.
Óscar Puente dimite como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible y renuncia a encabezar la lista del PSOE por Valladolid en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Lo ha anunciado este martes por sorpresa, al término de su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados.
La intervención se ha prolongado durante más de cuatro horas. Durante ella, el ministro ha dado explicaciones sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el pasado 28 de octubre y en el que fallecieron al menos 69 personas.
Óscar Puente dimite tras la tragedia ferroviaria de Urda
El ministro ha explicado que tomó la decisión durante las horas posteriores al accidente. «Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año. Por muy distintos que sean, y tenga o no responsabilidad directa en ellos, es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas», ha afirmado.
Puente ha definido su renuncia como una «medida necesaria y positiva». También ha insistido en que su decisión no puede compararse con el sufrimiento de las víctimas y sus familias.
«Sé que mi duelo no puede equipararse al suyo, pero después del suyo ninguno es tan grande como el mío», ha señalado durante su intervención.
El anuncio ha llegado después de que distintos grupos parlamentarios reclamaran su salida del Ministerio durante la comparecencia. La petición ha llegado tanto desde la oposición como desde algunos de los socios habituales del Gobierno, con la excepción de EH Bildu.
Además, Puente ha comunicado su decisión a Pedro Sánchez apenas unos minutos antes de hacerla pública en el Congreso, según la información publicada por La Sexta.
Puente defiende revisar el modelo ferroviario español
Durante su comparecencia, el ministro también ha defendido la necesidad de revisar el modelo ferroviario español. Sin embargo, ha reconocido que considera complicado hacerlo en el actual contexto político.
«¿Creo que se debería revisar el modelo ferroviario? Sí. Siendo realista, ¿es esto posible? La dinámica política es muy complicada», ha afirmado.
En este sentido, ha reclamado establecer criterios objetivos para decidir las inversiones en infraestructuras. Ha puesto como ejemplo las demandas territoriales relacionadas con la alta velocidad y el soterramiento de vías.
Sobre este último asunto, Puente ha cifrado en 40.000 millones de euros el coste de estas actuaciones. También ha cuestionado que alguna ciudad esté dispuesta a renunciar a ellas.
«¿Hay alguna ciudad que diga ‘nosotros renunciamos al soterramiento’? Ninguna», ha señalado. El ministro ha pedido una reflexión sobre las prioridades de inversión y las decisiones que se adoptan en materia ferroviaria.
También ha defendido la inversión en mantenimiento realizada durante los últimos años por el Gobierno de Pedro Sánchez. Según sus estimaciones, la ejecución presupuestaria habría pasado de alrededor del 30 % en 2016 al 90 % en 2026.
Puente ha sostenido que el sistema ferroviario viene de un periodo de «profunda desinversión». Además, ha señalado que la recuperación no puede producirse «del 0 al 100 de la noche a la mañana».
Las condiciones laborales del centro de control de Adif
Otro de los asuntos abordados ha sido la situación del personal del centro de control de Adif. Puente ha rechazado las informaciones que describen unas condiciones laborales especialmente precarias.
Según ha explicado, un operador M1, como el que trabajó durante el accidente, percibe una retribución bruta anual superior a los 52.000 euros. El ministro calcula que esta cantidad equivale a entre 2.500 y 3.000 euros netos mensuales.
«Se han dicho muchas mentiras sobre la situación de los trabajadores», ha afirmado. También ha indicado que el trabajador se encontraba en las primeras dos horas de su jornada, después de cuatro días de descanso, y que tenía un horario semanal de 37 horas.
Preguntado por si alguna circunstancia del entorno laboral pudo influir en una posible decisión equivocada del trabajador, Puente ha reconocido que no dispone de información para determinarlo. Ha señalado que será la autoridad judicial la encargada de investigarlo.
La dimisión se produce tras el accidente ferroviario de Urda, el segundo siniestro de gravedad en la alta velocidad española en menos de un año, después del ocurrido en Adamuz (Córdoba) el pasado mes de enero.