Hay ciudades que se visitan y otras que dejan huella. Cuenca pertenece a ese segundo grupo. Suspendida entre las hoces del Júcar y del Huécar, esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad combina historia, cultura, naturaleza y una arquitectura que parece desafiar a la gravedad.
Cruzar el puente de San Pablo y contemplar las Casas Colgadas es solo el comienzo. La Catedral de Santa María y San Julián, sus calles empedradas, los museos dedicados al arte, la ciencia y la paleontología o los tranquilos paseos junto al río Huécar permiten descubrir una ciudad llena de contrastes.
Pero Cuenca es mucho más que sus monumentos. Es la vida de sus plazas y callejuelas, la hospitalidad de su gente, su gastronomía y el paisaje natural que la rodea. Una ciudad a la que se puede llegar por casualidad, por trabajo o para disfrutar de una escapada, pero de la que resulta difícil marcharse sin pensar en volver.
Dale al play y descubre algunos de los lugares imprescindibles de una ciudad que nunca se olvida.
@ey.clm Cuenca no se explica… se vive. Una ciudad Patrimonio de la Humanidad que parece suspendida entre la roca, la historia y el paisaje. Sus Casas Colgadas, sus miradores sobre las hoces del Júcar y del Huécar, sus calles llenas de vida… todo aquí te obliga a mirar dos veces. Si alguna vez has estado, sabes de lo que hablo. Y si no… ya estás tardando. #Cuenca #CastillaLaMancha #turismo #viajes #lugaresincreibles ♬ original sound – Brando Ortiz