El Gobierno de Castilla-La Mancha ampliará hasta el cuarto grado de parentesco el régimen fiscal especial del impuesto de sucesiones y donaciones para facilitar el relevo generacional de las empresas familiares. La medida, acordada con la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha (Aefclm), busca aportar mayor seguridad jurídica y evitar problemas de interpretación en la aplicación de las bonificaciones fiscales.
El anuncio lo ha realizado este miércoles el consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, durante la inauguración del XIII Foro de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha.
El acuerdo contempla que la reducción del 99% de este impuesto quede regulada mediante normativa autonómica. Hasta ahora, el beneficio fiscal se articulaba a través de una reducción estatal del 95% y otra autonómica del 4%, esta última sometida a la normativa estatal, una situación que, según ha explicado el consejero, había generado inseguridad jurídica y diferentes interpretaciones por parte de la inspección tributaria.
Con el cambio, el Ejecutivo regional pretende clarificar las reglas de aplicación del impuesto y evitar que las empresas tengan que depender de distintas interpretaciones administrativas o judiciales para afrontar una sucesión.
La modificación se materializará a través de una reforma de la Ley tributaria de Castilla-La Mancha, vigente desde 2013.
Sobrinos e hijos de sobrinos podrán dar continuidad a las empresas familiares
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es la ampliación del régimen fiscal hasta el cuarto grado de parentesco. Esta medida permitirá facilitar la transmisión de negocios cuando no existan familiares de generaciones más próximas dispuestos a continuar con la actividad.
El presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha, Rafael Ruiz, ha valorado positivamente el acuerdo y ha asegurado que «facilita esa transición sucesoria y clarifica muchísimo».
Según ha explicado, existen empresas que encuentran dificultades para garantizar su continuidad porque algunos miembros de la familia no quieren hacerse cargo del negocio. La ampliación permitirá abrir nuevas posibilidades, de manera que puedan suceder en la actividad familiares como un sobrino o incluso un hijo de un sobrino.
Para Rafael Ruiz, esta posibilidad es fundamental para mantener el arraigo empresarial y la actividad económica en la región, ya que las empresas familiares generan empleo, riqueza y contribuyen al mantenimiento del Estado de Bienestar.
El presidente de la asociación también ha destacado que el cambio aportará seguridad y confianza a las empresas a la hora de planificar su futuro.
La empresa familiar apuesta por preparar a las nuevas generaciones
Durante su intervención, Rafael Ruiz ha defendido la importancia de trabajar con las nuevas generaciones para transmitirles los orígenes de sus negocios, el vínculo con el territorio y la responsabilidad social que representan estas empresas.
En este sentido, ha recordado que la Asociación de la Empresa Familiar cuenta con una escuela de sucesores destinada a preparar a quienes puedan asumir en el futuro la responsabilidad de continuar con el legado empresarial.
El objetivo es que las nuevas generaciones conozcan las oportunidades de sucesión y comprendan la importancia económica y social de mantener estos negocios en Castilla-La Mancha.
Por su parte, Ruiz Molina ha celebrado el entendimiento alcanzado entre ambas partes y ha defendido la necesidad de que quienes tengan que pagar impuestos conozcan con claridad la normativa que deben cumplir.