Castilla-La Mancha ha registrado 1.383 siniestros forestales entre el 1 de enero y el 30 de octubre de 2026, con un balance de 47.685,35 hectáreas afectadas. De ellas, 41.788,75 corresponden a superficie forestal y las 5.896,60 restantes a terreno no forestal, según los datos presentados este jueves por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, en las Cortes regionales.
La campaña ha estado marcada por unas condiciones meteorológicas especialmente desfavorables, con temperaturas extremas, escasez de precipitaciones y episodios de fuertes vientos que han contribuido a la propagación de incendios de gran intensidad.
Aunque el número total de siniestros se sitúa un 1,69% por encima de la media del último decenio, el dato más preocupante está en la superficie forestal afectada, que supera en un 637,45% el promedio de los últimos diez años.
De los 1.383 siniestros contabilizados, 1.151 fueron conatos y 232 llegaron a convertirse en incendios. La diferencia es importante: los conatos son aquellos fuegos que no alcanzan una hectárea de superficie, mientras que los incendios superan esa extensión.
Guadalajara concentra la mayor parte de la superficie quemada
El reparto provincial refleja importantes diferencias tanto en el número de intervenciones como en la extensión del terreno afectado. Guadalajara ha sido, con mucha diferencia, la provincia más castigada por el fuego en 2026, con 36.005,07 hectáreas afectadas y 225 siniestros registrados.
En esta provincia destaca especialmente el incendio de La Mierla, que arrasó 34.475 hectáreas, de las cuales 33.079,19 eran forestales. Se trata del mayor incendio forestal registrado en la historia de Castilla-La Mancha.
También han destacado por su superficie y complejidad los incendios de Selas, igualmente en Guadalajara, y Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real.
En conjunto, los seis grandes incendios registrados durante la campaña concentran aproximadamente el 91% de toda la superficie forestal quemada en la región. Esto explica que, pese a que el número de siniestros no se haya disparado respecto a la media de los últimos diez años, las hectáreas afectadas hayan alcanzado cifras extraordinariamente elevadas.
Toledo registra más siniestros, pero Guadalajara acumula más hectáreas
Por provincias, Toledo encabeza el número de intervenciones, mientras que Guadalajara lidera ampliamente la superficie afectada.
Este es el balance presentado por el Gobierno regional hasta el 30 de octubre:
- Toledo: 478 siniestros, de los que 346 fueron conatos y 132 incendios. La superficie afectada asciende a 2.594,36 hectáreas.
- Ciudad Real: 300 siniestros, con 253 conatos y 47 incendios. Se han visto afectadas 3.026,32 hectáreas.
- Cuenca: 248 siniestros, de los que 230 fueron conatos y 18 incendios. La superficie afectada alcanza las 109,56 hectáreas.
- Guadalajara: 225 siniestros, con 199 conatos y 26 incendios. Es la provincia con mayor superficie afectada, con 36.005,07 hectáreas.
- Albacete: 155 siniestros, de los que 145 fueron conatos y 10 incendios. Es la provincia con menos terreno afectado, con 69,93 hectáreas.
Los datos muestran así dos realidades diferentes: Toledo es la provincia con mayor número de siniestros, pero Guadalajara concentra la mayor parte de los daños debido a la magnitud de los grandes incendios del verano. Albacete, por su parte, presenta el balance más reducido tanto en intervenciones como en superficie afectada.
PP y Vox cuestionan la prevención y el PSOE defiende el aumento de inversión
La presentación del balance de la campaña ha dado paso a un debate político en las Cortes regionales sobre la gestión forestal y los medios destinados a prevenir y combatir los incendios.
Desde Vox han señalado que «el verdadero problema es el abandono de los montes» y han defendido que los incendios «se apagan en invierno», reivindicando el papel del medio rural y los trabajos de mantenimiento de los espacios forestales durante todo el año.
El Partido Popular, por su parte, ha considerado que el Gobierno regional no ha hecho todo lo necesario para preparar la campaña de incendios.
Frente a estas críticas, el PSOE ha defendido la evolución de los recursos destinados a la extinción, asegurando que el presupuesto ha pasado de 61 millones de euros en 2014, con el anterior Gobierno del PP, a 126 millones en la actualidad.