El verano de 2026 ha dejado una huella especialmente marcada por las altas temperaturas en Castilla-La Mancha, en un contexto nacional que ya se considera histórico. Los meses de junio, julio y agosto han conformado el verano más cálido en España desde que existen registros de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), iniciados en 1961.
El país ha registrado una temperatura media de 24,5 grados, tres décimas por encima del anterior récord, correspondiente al verano de 2025, y 2,4 grados por encima del promedio habitual.
El dato que mejor refleja la intensidad del calor es otro: durante el verano se han contabilizado 61 días bajo condiciones de ola de calor en la Península y Baleares, un récord absoluto.
Cuatro olas de calor en pleno verano
El calor no se concentró en un único episodio. Según los datos de AEMET, durante los meses de verano se produjeron cuatro olas de calor, que afectaron a buena parte del territorio.
La primera tuvo lugar entre el 20 y el 27 de junio, con ocho días de duración y afectación a 42 provincias. La segunda se extendió entre el 2 y el 24 de julio, afectando a 37 provincias y convirtiéndose en la más intensa del verano, con una anomalía térmica de 3,9 grados.
El tercer episodio se prolongó entre el 28 de julio y el 20 de agosto y afectó a 32 provincias. Las olas de calor de julio y agosto, con 23 y 24 días de duración, respectivamente, se encuentran entre las más largas registradas desde, al menos, 1975.
A este escenario se suma que el calor extremo no se ha quedado dentro del calendario del verano. A finales de mayo ya se registraron temperaturas propias del mes de julio en amplias zonas de España y, ya en septiembre, se produjo una nueva ola de calor entre los días 2 y 7, que afectó a 16 provincias.
Castilla-La Mancha afronta un verano marcado por el calor extremo
Para Castilla-La Mancha, estos datos dibujan un verano marcado por la persistencia de las altas temperaturas, especialmente relevante en una comunidad acostumbrada a registrar algunos de los valores térmicos más elevados del país durante los episodios de calor.
El balance de AEMET confirma además una tendencia que va más allá de un verano concreto: los diez veranos más cálidos de toda la serie histórica se han producido ya en el siglo XXI, y siete de los ocho más cálidos corresponden al periodo desde 2015.
En otras palabras, el verano de 2026 no solo ha sido excepcional por sus temperaturas, sino también por la duración y frecuencia de los episodios de calor extremo.