Castilla-La Mancha ha vivido uno de los veranos más complicados de los últimos años en materia de incendios forestales. El fuego de La Mierla, en Guadalajara, se convirtió en el gran protagonista de una campaña en la que la región llegó a acumular unas 40.000 hectáreas quemadas a finales de julio, un 97% más que la media de la última década.
El balance regional se conoce ahora en un contexto nacional también marcado por los incendios. España ha registrado 299.501 hectáreas quemadas entre el 1 de enero y el 23 de septiembre de 2026, según el Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS) de Copernicus. La superficie supone el 44,1% de todas las hectáreas quemadas en la Unión Europea, que ascienden a 678.978.
La Mierla, el gran incendio del verano en Castilla-La Mancha
El incendio declarado el 16 de julio en La Mierla (Guadalajara) llegó a afectar a unas 32.000 hectáreas, con un perímetro de alrededor de 120 kilómetros. El fuego alcanzó el nivel 2 de emergencia y obligó a evacuar 34 municipios y a confinar otros 14.
El incendio quedó controlado tras 18 días y posteriormente pasó a nivel 0, aunque el dispositivo mantuvo labores de vigilancia sobre la zona. La Junta también inició las primeras actuaciones de restauración hidrológico-forestal para tratar de recuperar el terreno afectado.
Un verano con otros grandes incendios
La Mierla concentró buena parte de la superficie quemada en Castilla-La Mancha, pero no fue el único incendio de importancia registrado durante el verano.
La región también tuvo que hacer frente a incendios como el de Selas, en Guadalajara, mientras que en la provincia de Toledo destacaron los fuegos de La Guardia y Almorox, además del gran episodio de finales de julio que afectó a Madrid, Ávila y Toledo.
En Ciudad Real, entre otros episodios, el incendio de Hinojosas de Calatrava obligó a movilizar medios terrestres y aéreos y afectó a cientos de hectáreas.
En total, a finales de julio Castilla-La Mancha contabilizaba 880 incendios, un 11% más que la media histórica, y alrededor de 40.000 hectáreas afectadas.