Una baraja española pintada a mano, encontrada en una antigua posada de Almagro en 1950, terminó cambiando la historia de uno de los espacios teatrales más importantes del mundo. Aquel hallazgo llevó a investigar el pasado del edificio y, años después, permitió recuperar el Corral de Comedias de Almagro, considerado el único de su tipo que se conserva intacto y en funcionamiento más de 400 años después.
Construido en 1628 dentro de un mesón, el corral dejó de funcionar como teatro tras las prohibiciones del siglo XVIII y permaneció oculto durante siglos bajo su uso como posada. Un derrumbe provocado por las lluvias acabó revelando el escenario original y confirmó el valor histórico del edificio.
Declarado Monumento Nacional en 1955, hoy es uno de los grandes símbolos culturales de Castilla-La Mancha y una de las sedes principales del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que cada mes de julio convierte la localidad ciudadrealeña en referente internacional del Siglo de Oro.