Malagón (Ciudad Real) se encuentra en alerta máxima tras las intensas lluvias que han provocado la crecida del río Bañuelos y de varios arroyos de la zona. La situación ha generado preocupación entre vecinos y autoridades, que trabajan sin descanso para minimizar los daños.
El ayuntamiento, junto a operarios, Policía Local y Protección Civil, ha pasado toda la noche levantando diques de contención para proteger las zonas más sensibles del casco urbano. El aumento del caudal amenaza viviendas en calles como Jiménez de Rada y ha provocado el corte de varias carreteras alrededor del municipio, incluidas vías que conectan con otras localidades de Ciudad Real, debido a desbordamientos y desprendimientos.
Las autoridades mantienen los avisos activados y continúan vigilando el nivel de los arroyos, mientras se refuerzan las barreras de protección. El temporal sigue activo en toda Castilla‑La Mancha, donde ríos y arroyos permanecen bajo seguimiento constante para evitar situaciones de riesgo.

