El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha pronunciado este jueves sobre el inicio del ‘caso Koldo’, que sienta en el banquillo al exministro José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama, por presuntas irregularidades en contratos de mascarillas adjudicados por el Ministerio de Transportes durante la pandemia.
García-Page ha defendido que el PSOE está “repleto” de militantes, dirigentes y cargos públicos limpios y honestos y ha subrayado que no comparte “para nada” que el partido haya sido objeto de financiación irregular.
El dirigente socialista ha señalado que le gustaría que fuera el propio PSOE el que ejerciera la acusación contra quienes hayan abusado de la organización para su beneficio personal, con el fin de dejar claro que ningún ciudadano dude del partido y pueda distinguir entre quienes actúan correctamente y quienes no.
Además, ha calificado como “doloroso” algunos testimonios del juicio y ha insistido en que la corrupción no admite ambigüedad ni tolerancia. Al mismo tiempo, ha reconocido que puede haber personas que hayan utilizado el partido para beneficio propio, lo que considera doblemente grave, ya que mancha a todo el partido y constituye un delito.
García-Page también ha reflexionado sobre la responsabilidad política en España, criticando que en el país todo termina en los tribunales antes de hacer una valoración ética de los comportamientos, y señalando que la percepción de lo ético y lo no ético depende del plano político desde el que se juzgue: “Si está en la oposición dice unas cosas, si está en el gobierno dice otras”.
Finalmente, ha reiterado su confianza en que el PSOE como organización es honesto y está formado por personas que actúan con ideas y no pensando en el bolsillo, y ha destacado que todas las acusaciones sobre el dinero deben aclararse sin duda alguna.