El verano de 2026 ha dejado un nuevo récord de temperaturas en Castilla-La Mancha. La temperatura media de la región durante los meses de junio, julio y agosto alcanzó los 25,9 grados, 2,4 grados por encima de la media del periodo 1991-2020, según el balance climatológico presentado este jueves por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Los datos sitúan a este verano como el más cálido de la serie histórica en Castilla-La Mancha desde 1961.
Pero el calor no ha sido el único protagonista. El verano también ha sido «muy seco, extremadamente seco», según ha señalado el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido. Las precipitaciones se han situado un 43% por debajo de lo habitual para este periodo.
43,5 grados en Hellín y un 22 de julio extremo
Uno de los datos más llamativos del balance está en las temperaturas máximas.
El 23 de junio, Hellín (Albacete) alcanzó los 43,5 grados, la temperatura más alta registrada en Castilla-La Mancha durante este verano.
Además, el 22 de julio fue el día más caluroso del trimestre. Ese día, la mitad de las estaciones de Aemet en la región registraron temperaturas de 40 grados o más.
La anomalía cálida fue generalizada en las cinco provincias. Albacete fue la provincia que registró el verano más cálido, mientras que Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara se situaron a continuación. Toledo ocupó la tercera posición.
Tormentas intensas, pero sin solucionar la sequía
Aunque durante el verano se produjeron episodios de tormentas, estas precipitaciones estuvieron muy concentradas y no fueron suficientes para compensar el déficit acumulado durante el trimestre.
El delegado territorial de Aemet en Castilla-La Mancha, Luis María Bañón, ha señalado que detrás de esta evolución se encuentra el calentamiento global y ha explicado que, ante situaciones meteorológicas similares, las temperaturas actuales son superiores a las de hace 30 o 40 años.
Además, ha destacado que 2022, 2025 y 2026 se encuentran claramente por encima del resto de años en cuanto a temperaturas, y que prácticamente todo el verano ha transcurrido con registros superiores a los habituales.
¿Y qué podemos esperar este otoño?
El calor podría no desaparecer con el verano.
Según la predicción estacional presentada por Aemet, para septiembre, octubre y noviembre existe una probabilidad de que la temperatura media regional vuelva a situarse por encima de los valores habituales y sea también elevada en comparación con los otoños anteriores.
En otras palabras, el verano récord termina, pero la tendencia de temperaturas altas podría continuar durante las próximas semanas.