La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal que robaba en camiones estacionados en las localidades toledanas de Seseña, Esquivias, Borox y Yeles, en el marco de la operación Black Sloth.
Según el instituto armado, los detenidos, cuatro hombres y dos mujeres, forzaban puertas, cortaban lonas o rompían sellos de seguridad para sustraer la mercancía durante el descanso de los conductores. La organización contaba con un reparto de funciones bien definido, movilidad geográfica y conocimiento de rutas de huida y centros logísticos para almacenar y vender lo robado en el mercado negro.
En total, se imputan nueve delitos de robo con fuerza y se ha recuperado mercancía por valor de más de 40.000 euros. La operación se llevó a cabo en varias fases, deteniendo primero a tres personas y posteriormente a otras tres, logrando desarticular por completo la banda.

